Análisis de Luis Miguel, la serie: La telenovela mexicana 3.0

Netflix desmenuza la vida de Luis Miguel con esta poderosa serie dramática

Me van a perdonar algunos de mis colegas, pero debo reconocer que Luis Miguel, la serie me ha cautivado durante los 19 capítulos disponibles (dos temporadas) que podemos ver en Netflix.

Tenía mis prejuicios, mis reticencias y mis temores acerca de su visionado. Esa sensación de serial melodramático con aroma a telenovela latina se paseaba por mi cabeza. Sin embargo, como amante de la música, de los biopic y por qué no decirlo del propio cantante ‘mexicano’, me decidí a verla hace tan solo una semana. Y una semana me ha durado.

‘Nadie se arrepiente nunca de ser valiente’

Si algo les frena, no tengan dudas, véanla. Sean valientes. Porque esta serie es contundente, es emocionante, emotiva, explosiva, pasional, voraz y reveladora.

Todo lo que debe tener una buen melodrama. Pero, además, su tratamiento visual y narrativo es elaboradamente sobrio y potente, con una ambientación y matices fotográficos que se desvían de lo habitual en el género, haciéndola si cabe más atractiva.

Goza de numerosos ingredientes que la convierten en un producto adictivo y tremendamente entretenido. Desde un guion adaptado tremendamente detallista con un recorrido argumental amplísimo, hasta un despliegue de producción de dimensiones estratosféricas en muchos sentidos. Luis Miguel, la serie es más que un biopic wikipédico.

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Sin embargo, lo más impresionante de este biopic es el casting. Certero, efectivo y efectista. Es difícil mencionar un personaje que sobre o un actor que no esté a la altura de su papel. La veracidad y naturalidad de todos y cada uno de ellos está en consonancia con la caracterización.

Son innumerableslos personajes que orbita alrededor de la figura de Micky, y todos tienen un amplísimo desarrollo dramático, gracias en parte al montaje fragmentado y paralelo en que está estructurada la serie. Ahora bien, Diego Boneta (Luis Miguel) y Óscar Jaenada (Luisito Ruiz) están a un nivel de excelencia desgarradora.

Soberbios en su papel de exitosa estrella atormentada y de malévolo padre manipulador. A veces, nuestro talento es nuestra propia condena. Y este tamden de actores describen a la perfección la realidad del mundo y submundo del artista.

La cantidad de matices de ambos actores es inmensa, y son capaces de navegar en la piel de ambos Luises como si los hubiesen engullido y transferido el ADN de los Gallego a su propia sangre.

Se echa muy en falta la figura de Jaenada en lo que va de segunda temporada, pero se suple con un aire más frívolo y excéntrico en Boneta.

‘El dinero, el éxito, la juventud… todo se va. Lo único que queda es el recuerdo de la gente que nos quiere’

Cierto es que Diego Boneta se parece un poco a Matthew Mcconaughey, pero su trabajo de interiorización (junto con el no menos reseñable de sus homónimos más jóvenes) es asombrosamente impactante. El nivel gestual y oral está a la altura de varios Emmy, diría yo.

Ahora bien, a mi juicio hay un personaje vital y único en la vida y serie de Luis Miguel. Su manager Hugo, quien ejerce de equilibrio, de guía, de inflexión y de sustento emocional en el devenir de la convulsa y confusa vida del cantante. Un personaje abordado con maestría por el argentino César Bordón.

No hay duda de que han sabido trabajar muy bien toda la información real de que disponían, añadiendo la ficción con fines dramáticos oportuna. Todo ello combinado con una dirección y un guion muy medido en donde el racord emocional y temporal apenas patina.

Sí, es todo eso, y para colmo, su camuflado thriller la acerca más a un American Crime History que a un culebrón venezolano. Es en esta parte más negra y sóridad donde entra en juego Marcela, la mamá.

Es con su personaje con quien elevan el nivel de suspense y tensión en la primera temporada y principios de la segunda.

‘Se está muy solo en la cima’

Obviamente, como buen artista de éxito monumental, tenemos toda esa trastienda de excesos, de lujos, de ostentosidades, vicios, sexo, morbo, amor y traiciones. En ese aspecto, la serie tampoco se limita a la pomposidad sobreactuada, rosa ni sensacionalista.

Va un paso más allá, mostrando sin tapujos todas las caras amargas del éxito, sin miedo a desmitificar o a edulcorar por el bien de la imagen. Y lo hacen sin perder de vista la sensación de espectáculo, abriendo un amplio recorrido narrativo lleno de luces y sombras que consiguen embriagar y seducir al espectador.

Por todo ello, esta serie supera notablemente mis expectativas, además de haber logrado que conociese con todo lujo de detalles la vida y obra de un artista que desde niño vio como su destino estaba en manos de todos los demás, hasta convertirse en un mito por lo bueno y por lo malo.

Quizá ese sea el destino y la inevitable realidad del Éxito, la soledad en compañía de todos.

Tráiler Luis Miguel, la serie T1

Tráiler de Luis Miguel, la serie T2

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