Years and Years ¿la nueva Black Mirror?

El actual boom de las series de televisión —conocido como la tercera edad de oro de las series— ha traído consigo una ingente polarización de la opinión, especialmente, con el desarrollo de las redes sociales, esas que Charlie Brooker demoniza en Black Mirror.

Es cierto, he leído en varios mentideros que Years and Years es la nueva Black Mirror. No solo eso, he escuchado que es incluso mucho mejor. Nada más lejos de la realidad.

Years and Years es el nuevo proyecto de un canal tan solvente como BBC, que además distribuye la producción a nivel internacional a través de HBO. Como showrunner tenemos a la mente tras Queer as Folk, Russel T. Davis, lo cual explica la querencia por las familias deconstruidas y los personajes de toda índole sexual.

La serie ha sido uno de los grandes bombazos este verano, avalada por un 7.8 en portales como Filmaffinity. Otra cosa es compararla con una de las mejores series del siglo como es Black Mirror.

Del mismo modo que Chernobyl no es la mejor serie de la historia de la televisión (por mucha puntuación alta que tenga en determinados portales), Years and Years se encuentra un escalón por debajo de Black Mirror. No en vano, es una serie muy interesante que debemos analizar y de la que debemos aprender.

En la serie de Charlie Brooker se intuye, más que narrar de forma explícita. El espectador debe realizar un ejercicio de abstracción —casi un salto de fe— para transportarse al futuro distópico y aterrador que nos plantea. En la serie de HBO nos enfrentamos a una realidad muy cercana, la cual podríamos ver como una especie de precuela de cualquier episodio de Black Mirror.

Years and Years nos narra una visión cercana sobre el futuro más inmediato, a través de los ojos de una típica familia británica. La primera temporada se desarrolla a lo largo de varios años, mostrándonos una serie de cambios interesantísimos y sus consecuencias en los protagonistas.

Este es el punto fuerte de la serie: los cambios que vaticina Davies son de rabiosa actualidad y nos hace pensar en el futuro más inmediato. La distopía de Years and Years será bastante próxima a nuestra realidad. Eso sí que da mucho miedo.

Como telón de fondo tenemos: los populismos políticos, la latente amenaza nuclear, el avance inexorable del Brexit y cómo afecta a la sociedad mundial, el cambio climático y los problemas de inmigración derivados, el triunfo de la extrema izquierda en España o la ultraderecha en otros países europeos, el triunfo de la tecnología, la experimentación y las nuevas tendencias transhumanistas que tienen al ser humano como campo de experimentación científica, las cuales ya empiezan a florecer en nuestras sociedades.

Este es el gran punto fuerte de la serie, una visión apocalíptica hiperrealista del devenir del planeta. Mucho tienen que cambiar las cosas para que no se cumplan una o varias de las amenazas mostradas en la serie.

Los 6 episodios se desarrollan con maestría, los saltos temporales hacia el futuro son constantes y pasamos de un año a otro de forma rápida, para descubrir los terrores que nos esperan a la vuelta de la esquina. ¿Cómo será el mundo en 2040? Posiblemente muy similar a lo que nos muestra esta serie de la BBC. ¿Cómo será el mundo en 2080? Esperemos que no muy similar a lo que nos muestra Black Mirror.

Lo que nos puede sacar de la serie —al menos, a mí me ocurre— es la excesiva profundización del drama familiar que viven los protagonistas. Los elementos distópicos afectan a los protagonistas, pero Davies parece preocuparse más en los temas sentimentales, amoríos y demás aspectos que poco o nada me interesan.

Me preocupa mucho más observar cómo la hija de la familia vive todo el día con una máscara digital que recrea emoticonos en lugar de su rostro, sus motivaciones para querer implantarse todo tipo de chips en su cerebro o la integración de su teléfono en el brazo; que las desventuras amorosas de uno de los hermanos protagonistas, o la historia de amor entre Daniel y un refugiado proveniente de países del Este: Viktor.

years and years careta de emoticonos

Me interesa mucho más ver a Emma Thompson, inconmensurable, convertida en una especie de Donald Trump europea que se gana a las masas con un discurso facilón lleno de topicazos. Los ciudadanos del Reino Unido de Years and Years votan a aquellos líderes que les dicen, precisamente, lo que quieren escuchar. Aquellos que les prometen conservar los escasos privilegios de los que todavía disfrutan.

Curiosamente, Years and Years aparece justo en el momento en el cual la serie de Brooker muestra signos evidentes —casi alarmantes— de debilidad. La quinta temporada de Black Mirror ha sido un despropósito inexplicable y sus tres episodios se colocan directamente a la cola del ranking de episodios de la serie. Esperemos que no sea un desgaste, sino un intento fallido por narrar otro tipo de historias.

Years and years plantea, sin lugar a dudas, un interesante ejercicio de reflexión sobre la actual coyuntura económica. Varios informes, entre ellos alguno de la ONU, vaticinan que el 2050 será la fecha límite para intentar salvar el planeta. A partir de ahí, parece que el ser humano será abandonando a su suerte. Con nuestro historial, no parece muy esperanzador el futuro que nos espera. Ya se sabe «El hombre es un lobo para el hombre».

Filmaffinity: 7.8
IMDb: 8.4

Tráiler sutitulado de Years and Years

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