Análisis y crítica de la película Joker

Nuestro director Cristóbal Terrer fue al cine con nuestros dos redactores más destacados (Víctor Mirete y Alfonso Gutiérrez Caro) para ver Joker en versión original. Todo un espectáculo visual y narrativo. Seguro, pasarán muchos años y todos nos acordaremos dónde estábamos y con quien fuimos al cine para ver el estreno. Estas son sus impresiones de una de las mejores películas de los últimos tiempos: crítica de Joker a tres bandas.

«Soy yo o todo el mundo está cada vez más loco»

Crítica de Joker por Cristóbal Terrer

La desazón con la que salí del cine, la experiencia de ver el Joker en pantalla grande y subtitulada solo puede ser comparable a lo que sentí al ver películas como Pulp Fiction, Amelie, Magnolia o Interestellar. Cuando el metraje ya avanzaba hacia su final me había dado cuenta que me encontraba ante algo único, especial.

Todd Phillips del que muchos pensábamos que nunca se podría quitar el corsé de la comedia gamberra —Resacón en las Vegas, Aquellas juergas universitarias— ha creado una obra de arte: tanto en lo estético y visual como en el trasfondo social que conlleva.

El espectador se revuelve en su butaca al observar el gran parecido que encontramos entre esa Gotham sumida en la corrupción y el mundo actual. Si en nuestra sociedad existen monstruos como Joker —posiblemente uno de los villanos más carismáticos de la historia— es precisamente por la voracidad del mundo actual, capaz de devorar los sueños de cualquiera.

La sociedad moderna sale muy mal parada después del visionado de este filme. Cuando leemos las noticias nos damos cuenta del poder que le hemos transferido a unos líderes que parecen de chiste, una broma de mal gusto: el planeta se extinguirá muy pronto según la ONU, guerras fratricidas en nombre de algún Dios, resurgimiento de los extremismos ideológicos, países enteros muriendo de hambre. Parece la broma de un mal guionista venido a menos, pero lo cierto es que nuestra sociedad actual no tiene ni puta gracia. Prueba de ello son las carcajadas desconsoladas de Arthur, las cuales se te clavan como auténticas espadas.

Joaquin Phoenix, recuperado para la causa tras su particular descenso a los infiernos, vuelve por todo lo alto con un papel de esos que huele a oscar. Pasa de la risa al llanto casi sin inmutarse. Sin duda, el papel por el que cualquier actor mataría a su representante. Ese vacío desgarrador que experimentamos al observar los títulos de crédito no es más que la desolación de mirarnos al espejo y comprobar como la vida con la que soñábamos ya nunca llegará a nuestras manos.

Todo en la película es soberbio, sublime, digno de una obra maestra: Joaquin Phoenix (no me cansaré de decir la lección magistral que ofrece en cada plano, sin la necesidad de demostrarlo a cada segundo), la banda sonora, la ambientación, el tamizado de la imagen con esos colores ocre y azul que acompañan a la perfección el estado de ánimo del protagonista, el montaje, el guion y la realización.

Además, Phillips sabe respetar al personaje. Homenaje a la figura de Batman —no olvidemos que estamos ante una peli de superhéroes— pero también homenaje a grandes maestros que abrieron el camino y sin los cuales esta cinta no hubiera sido posible: el gran Tim Burton y el primer Batman (la escena del collar de perlas de la esposa Wayne) y a Nolan con la mejor adaptación de Batman de todos los tiempos (esa escena en la que Phoenix observa desde la ventana del coche una ciudad devastada y que nos recuerda tanto al otro gran Joker: Heath Ledger).

Mucho se ha hablado sobre DC, Marvel y su carrera por conquistar un sector en alza. Los Vengadores Infinity War fue catalogada como la mejor peli de superhéroes de la historia. Ahora suena a chiste malo solo la comparación con el Joker de Phillips o el Batman de Nolan. Los Vengadores no llegarán a la calidad cinematográfica ni creativa de Joker ni en sueños, pues se hallan un millón de escalones por debajo.

DC quedó tocada y hundida tras el paso triunfal de Vengadores, es cierto. Querer copiar un género que ahora mismo solo está a la altura del tándem Marvel-Disney es una osadía. Por eso le irá mejor adentrándose en un nuevo nicho: el desarrollo en profundidad de unos personajes, los cuales, no nos engañemos, son mucho más interesantes que los de Marvel.

«Yo pensaba que mi vida era una tragedia, pero estaba equivocado, era una comedia».

Crítica de Joker por Víctor Mirete

La sublimación de Todd Philips y Joaquín Phoenix. Reveladora, subversiva, perturbadora, impactante. Una magistral paleta de colores y matices para el mejor drama del año y posiblemente del siglo XXI.

Pocas veces la frase ‘así es la vida’ tuvo tanto significado.

Siento que mi crítica poco puede aportar a una película de la que se ha hablado, se habla y se va a hablar muchísimo, y con total merecimiento. Cualquier crítica podría estirarse tanto como la cantidad de matices y profundidad de una cinta que si la justicia hace su trabajo, debería repartirle entre seis y ocho estatuillas. Mejor película, director, guión, montaje sonoro, edición y montaje, fotografía y por supuesto mejor actor. El trabajo de Joaquín Phoenix está fuera del alcance de la mayoría de los actores del momento, y merece por fin su galardón.

Joker es un enorme dramón Shakespeareano, wagneriano en donde se mezcla lo aterrador de El resplandor con lo caótico de Taxi Driver. Sin embargo, lo más importante de todo es el revelador vuelco que produce al espectador. Nos da un chute de verdad, y nos quita la máscara que nos oculta esa triste, decadente y denigrante realidad que nos rodea y de la que somos esclavos. El noqueador silencio de cada sala de cine al acabar la película habla por sí mismo.

Estoy satisfecho de haberla visto en versión original subtitulada, pero estoy deseando verla en castellano para poner aún más atención en cada detalle. No sé si todo el revuelo que está suscitando acabará situándolo entre los mejores filmes de la historia del cine como ya se habla en algunos foros, cosa que me parece aún demasiado pretenciosa, pero no cabe duda de que es el mejor largometraje del año con diferencia.

«Lo peor de tener una enfermedad mental es que todo el mundo espera que te comportes como si no la tuvieras»

Escena película Joker

Crítica de Joker por Alfonso Gutiérrez Caro

Imagina un mundo sucio, opresivo y cruel. Un mundo regido por la ley del más fuerte, desigual e injusto, en el que unos pocos tienen mucho y la mayoría sufre lo indecible para conseguir unas migajas con las que subsistir. Ese mundo tirano, colmado de ratas (animales y humanas) que aprieta y golpea sin piedad hasta doblegarte a sus intereses, hasta convertirte en aquello que ellos quieren. Que te anula hasta el punto de perder tu propia identidad.

Ese es el mundo que Joker te pinta en la cara. Fuera caretas, este es un lugar duro en el que vivir, en el que la inclusión social no es más que una buena intención, en el que la mejor manera de no ser atropellado es atropellar tú primero. Philips y Phoenix hacen tambalear el estado del bienestar con este durísimo relato de una sociedad desoladora, un tratado sobe la enfermedad mental que consume al mundo, sobre la manifestación de la violencia y la innata capacidad humana para engendrar monstruos. Perturbadora y magnífica, nunca Gotham lució mal tan bien.

«Lo único que tengo son pensamientos negativos».

Escena película Joker

Tráiler subtitulado de Joker

3 Comentarios

  1. Me parece que comparar al Joker con los Vengadores no corresponde.
    Apuntan a públicos completamente diferentes.
    Por lo demás, coincido: Joker es un película muy buena, y Joaquin Phoenix se merece un Oscar gigante.

    • Bueno… ambas son del género superhéroes, y es la eterna lucha entre las adaptaciones de Marvel y DC. Desde luego no hay punto de comparación jeje 😉 Gracias por comentar como siempre

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