Crítica de la serie Mindhunter de Netflix

Netflix revoluciona de nuevo la parrilla con la segunda temporada de Mindhunter. Una de sus mejores series, pero que no cuenta con el beneplácito de todos los públicos. Cuidado, Netflix se haya inmersa en una peligrosa tendencia de cancelar las series que no cuentan con un amplio público, pareciéndose cada vez más a esos canales de cable de los que pretendía diferenciarse (tal es el caso del reciente anuncio de la cancelación The OA). Mindhunter, es una de las mejores series del momento, aunque quizás se un gusto adquirido que debes aprender a degustar.

Algo muy retorcido debe tener el ser humano en su interior. El espectador siempre ha tenido la imperiosa necesidad de asomarse a los confines del mismísimo mal. Tenemos algo que nos mueve a indagar en determinados asuntos y conductas, aunque estas sean del todo deleznables. Un sentimiento morboso que nos obliga a reducir la marcha para observar un accidente en la autovía, acercarnos a una multitud en la que una ambulancia hace acto de presencia, un atraco en el vecindario.

Una necesidad de asomarnos a través de documentales a las atrocidades cometidas por personas tan humanas como nosotros. Vivir de primera mano las atrocidades cometidas por delincuentes con los que nos empeñamos en crear una línea fronteriza para separarnos de ellos. Pero, esa necesidad, conecta con un instinto muy primario, algo que todos llevamos dentro. Ese lado oscuro que la mayoría de personas sabemos mantener a raya, pero que se convierte en algo difuso en algunos psicópatas, sociópatas y delincuentes.

Mindhunter es la serie que mejor indaga en las profundidades más oscuras del ser humano. En los momentos convulsos en los que el FBI era puesto en entredicho, una necesidad de reforma apremiaba por las altas estancias de la Casa Blanca, llegando hasta los despachos de Quantico.

Ya lo pudimos observar en la interesante serie Manhunt: Unabomber, en la que se redujo el cerco en torno al principal sospechoso a través de su ortografía y tipo de escritura. En esta ocasión, una ínfima división del FBI crea de forma experimental, un pequeño departamento (llamado Unidad de Ciencias del Comportamiento) que trate de anticiparse a los asesinatos más macabros, a través del estudio de la psicología y la personalidad de algunos de los criminales más peligrosos –y mediáticos– de la historia reciente de Estados Unidos: Charles Manson, Bundy, Paul Bateson, Son of Sam, Ed Kemper, BTK, etc.

La serie muestra con un estilo sobrio y oscuro, el alucinante viaje que dos agentes del FBI realizan hacia los confines más siniestros de la mente humana. Para ello, consiguen financiación para emprender una ronda de entrevistas a los asesinos más peligrosos que habitan las prisiones de Estados Unidos. Con estas entrevistas, consiguen comprender las motivaciones que los llevaron a cometer todo tipo de atrocidades: violaciones, asesinatos de niños, crímenes homófobos, brutalidades que buscan la satisfacción sexual.

El espectador deberá aceptar este peligroso juego. No todo el mundo tiene estómago ni ética para aceptar ponerle un micrófono a Ed Kemper y tratar de entender su comportamiento macabro.

Algo de estos psicópatas quedará dentro de los agentes Holden y Bill. Tratarán de continuar con sus vidas: no es sencillo irte a cenar con tu pareja a un bonito restaurante cuando acabas de escuchar a Kemper relatar como asesinaba a decenas de mujeres, a las que arrancaba la cabeza para satisfacer sus retorcidos deseos sexuales.

Mindhunter es una serie sublime. Tan real y profunda que se ha convertido en serie de culto para los que disfrutan con este tipo de producciones, o para los que hacen del crimen su profesión. Conozco varias personas que se dedican al derecho penal o a la criminología que tienen Mindhunter como una serie de cabecera, un anexo más a sus estudios y libros de consulta.

Algo perturbador debe poseer el bueno de David Fincher para abordar tantas veces este tipo de proyectos. A sus espaldas tiene películas tan interesantes como Seven –posiblemente la mejor película de todos los tiempos en este género–, Zodiac, Perdida.

Fincher ejerce como uno de los desarrolladores principales de la serie, con el lujo de reservarse la dirección de algunos episodios (normalmente los primeros de cada temporada). En la producción tenemos a la mismísima Charlize Theron, tan buena actriz como inteligente para elegir productos de calidad en los que poner dinero.

En la primera temporada, muchos criticaron la serie por su ritmo lento y sosegado. No se puede abordar estos temas de forma atropellada. Esto no es una serie para todos los públicos, eso está claro. Quizá sí habría de señalar que los personajes del agente Bill y Wendy (Anna Torv) quedan un tanto desdibujados. Todos los focos se centran en el histriónico Holden.

«¿Cómo ganarle la partida a la locura, si no sabemos qué es la locura?»

Si en la primera entrega veíamos cómo la vida sentimental de Holden se derrumbaba lentamente. En la segunda, la vida de Bill y Wendy se hace añicos. Parece complicado poder lidiar con asesinos múltiples y familias. Se agradece profundizar en estos dos personajes tan interesantes. Lo de Anna Torv es sobresaliente. Llena la pantalla con su sola presencia y su profunda voz que emana seguridad y autoridad. Brutal.

Como curiosidad señalar que la serie se basa en el libro: Mindhunter: Inside the Fbi’s Elite Serial Crime Unit, una especie de biografía que recoge entrevistas y declaraciones del agente John F. Douglas, persona real que inspira al personaje de Bill.

Bill se enfrenta en esta segunda entrega a un problema familiar. Su hijo, autista, presencia un horrible asesinato cometido a un niño. La sombra de que el pequeño de la familia presente los primeros síntomas de un asesino en serie sobrevuelan a la familia. Para los ansiosos de curiosidades, la historia del hijo del agente es ficticia, si bien sí parece estar inspirada en unos hechos reales.

Por su parte, Holden, muestra aspectos cada vez más sociópatas. Tiene dificultades para empatizar con los problemas y sentimientos de sus compañeros, o tratar con mano izquierda algunos asuntos. Aunque el agente posee una mente brillante que le permite adelantarse a los crímenes de los asesinos que pretende evitar.

La segunda temporada de Mindhunter tiene un ritmo más rápido, y lo que es más importante: mayores dosis de intriga gracias a la trama de los asesinatos de los niños de Atlanta.

Los agentes se enfrentan a un caso que conmocionó a la opinión pública y que sirve de escaparate para el nuevo modelo de FBI que se quiere mostrar al mundo. Esta trama es la que ofrece mayores dosis de intriga y thriller, captando la atención del espectador en cada momento.

Además, el aliciente de ver la entrevista más desead por todos: Charles Manson. De rabiosa actualidad estos días pues su caso es el leitmotiv de la última cinta de Quentin Tarantino, Érase una vez en Hollywood. Curioso que en ambas producciones se haya elegido al mismo actor. La sola presencia de Manson entrando a la sala de entrevistas, pone los pies de gallina, si bien, su participación queda demasiado corta para lo que esperábamos de él en esta segunda temporada.

Charles Manson en Mindhunter

Al más puro estilo Marvel, la serie concluye con un nuevo vistazo a esa amenaza latente que supone el asesino BTK (bind, Torture and kill), al que hemos visto desde los primeros compases de la serie y al que volvemos a ver a modo de escena postcréditos.

No tenemos confirmación oficial de la renovación para una tercera temporada, mal le irá a Netflix si no confía en esta serie. En caso de continuar, seguro que veremos la persecución a este peligroso criminal. No en vano, Fincher siempre ha dicho que su idea es la de continuar la producción hasta alcanzar las cinco temporadas, mostrando tramas que irán avanzando a lo largo de las décadas del siglo XX.

Lo malo de este proceso de investigación es que solo se basa en los asesinos múltiples que hay capturados, los cuales repiten una serie de patrones (infancias traumáticas, abandono familiar, problemas sexuales, maltrato animal) pero qué sucede con la psicología de aquellos que todavía andan sueltos…

Tráiler subtitulado Mindhunter

2 Comentarios

  1. Muy buena serie, con una cagada épica en el ultimo capitulo. No se si será por el doblaje o que, pero hacen mencion a series tipo CSI Y SE SUPONE QUE ESTAN EN LOS AÑOS 70 !!!!!

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