La maldición de Hill House: Análisis y crítica

Este 2018 hemos asistido a uno de los grandes fenómenos televisivos de los últimos tiempos: La maldición de Hill House.

Una serie que se ha hecho importante por dos cosas. Por un lado ha colocado al género de terror en el lugar que se merece, hacía tiempo que no se veía tratar con tanto respeto una historia de este tipo.

Por otro, la gran calidad y la impecable dirección de Mike Flanagan ha puesto deacuerdo a crítica y público, uniendo las posturas de los defensores y los críticos de las cintas de terror.

Netflix está apostando fuerte por el terror, un género que parecía denostado en el cine por las miles de películas orientadas al público teenager que se estrenan cada año, tan vacías de sentido como planas. Pero con Hill House y el remake de la nueva serie sobre Sabrina, Netflix intenta insuflar aire a unas historias que cuentan con miles de seguidores. Algo parecido a lo que ya hizo con el Western, y su serie de producción propia Godless.

Para ello, decidió echar mano del bueno de Mike Flanagan, uno de los tipos mejor valorados en Hollywood a lo que terror se refiere, muy venerado y que convierte en pelis de culto, cada uno de los metrajes que estrena: Hush, Oculus, Absentia, Ouija y El juego de Gerald.

Para ello, Flanagan ha decidido adaptar la exitosa novela homónima de Shirley Jackson, escrita en 1959 y que todavía hoy en día es venerada por legiones de seguidores.

Eso sí, el primer acierto del director es el de entender que serie y novela son dos medios distintos, que por tanto requieren de dos lenguajes completamente diferenciados. Por ello, la novela de Jackson ha sido empleada, como el propio Flanagan reconocía en una entrevista, como una especie de guía espiritual. Esto es, un imaginario en el que basarse pero sin la necesidad de adaptar cada hoja de forma literal.

Sinopsis de La maldición de Hill House

La serie, nos cuenta la historia de la familia Crain (dos padres y sus 5 hijos) que deciden pasar un verano en una mansión misteriosa que están remodelando para luego intentar vender. En esa casa comienzan a suceder sucesos paranormales, a saber: apariciones, objetos que se mueven, fantasmas, habitaciones misteriosas.

La serie, está narrada en dos épocas diferentes. La que podríamos considerar como la actual, en la que los niños ya se han convertido en adultos y viven -o malviven- alejados de la extraña mansión. Y la época pasada en la que vemos las peripecias de los niños durante ese verano fatídico.

Crítica de Hill House

Vaya por delante que yo no soy un gran fan del cine de terror, y me ha costado horrores -valga el juego de palabras- sacar el tiempo necesario para disfrutrar de esta serie.

También habría que remarcar que creo que la serie cae en el cliché de abusar del susto fácil, sobre todo en los primeros episodios. Es decir, en todos los episodios nos encontramos subidas repentinas de volumen que ensordecen hasta el vecino, planos rápidos en los que una figura fantasmagórica se aparece a alguno de los personajes u otras cosas por el estilo. Sin mencionar el hecho de que una familia que ve cosas horripilantes no salga por patas de allí al primer fantasma que ven. Pero bueno, supongo que es uno de los ingredientes del éxito del cine de terror, aunque a mí, lo siento, no me convencen en absoluto.

Eso sí, hay que decir que esas escenas dan miedo, mucho miedo. Así que la serie no es recomendable para espectadores miedosos, porque os aseguro que el pasillo de vuestra casa se volverá cada vez más profundo y oscuro, y os costará conciliar el sueño más de una vez.

Aunque en honor a la verdad, una vez superado ese respingo que todos pegamos, acurrucados en la seguridad de nuestro salón, la serie crea una atmósfera muy especial. Os recomiendo ambientar vuestra casa para que el visionado sea lo más cercano posible a lo que todos tenemos en mente: luces apagadas, manta y un buen cuenco de palomitas.

Y es que La maldición de Hill House, seas o no un apasionado del cine de terror, es una maravilla técnica. La dirección me atrevería a decir que es de las mejores que veremos en los próximos años. De diez.

Sobre todo, por esa particular estructura que tiene la serie, muy original. Flanagan fragmenta la historia en mil pedazos, que nos va mostrando poco a poco, mientras descubrimos casi sin darnos cuenta que todo va encajando a la perfección.

la maldición de Hill House

Es todo un acierto creativo el narrar la historia en dos épocas diferentes y centrando cada uno de los episodios en alguno de los miembros de la familia. Sin quedarnos cortos, podríamos decir que es una reinvención del género de terror, y seguro que nuevas series llegarán imitando el estilo de Hill House. Es algo parecido a lo que Nolan hizo con su Batman, o Clint Eastwood con el género western en Sin Perdón.

Desde luego, la joya de la corona la encontramos en los episodios 1×05 La mujer del cuello roto y 1×06 Dos tormentas.

La mujer del cuello roto es junto al episodio 1×07 de Castle Rock el mejor episodio de 2018. Dos montajes espectaculares en ambas series que ayudan a entender el conjunto. Aunque ya que estoy siendo sincero, me quedo con Castle Rock por encima de Hill House en cuanto a mejores series de 2018.

En Hill House, este episodio 1×05 está centrado en Nell, la hija pequeña del clan Crane, que sirve de leitmotiv narrativo para la serie y cuyo personaje, en cierto modo es el que une al resto del reparto. Un montaje espectacular va vaticinando un final que nos dejará sin palabras, de un grandísimo impacto visual. En definitiva, sublime.

Por su parte el episodio 1×06 ha trascendido en mayor medida porque la mayor parte del episodio está grabado en planos secuencia de muy larga duración, en los que vemos como todos los personajes van intereactuando entre sí en una misma habitación. Un episodio que parece más bien una obra de teatro y que tuvo que ser realmente complicado de grabar. En el aspecto técnico, el episodio merece otro diez.

Nell Crane de Hill House

La familia Crane

A todo esto ayuda, por supuesto, un reparto espectacular. Desde el rostro más reconocible de la actriz Carla Gugino (madre de la familia) a la que hemos visto espectacular como siempre; recordemos sus papeles en Sin City o Watchmen, por citar algunos.

También es un rostro reconocible el actor que interpreta al hermano mayor, y que es nada más y nada menos que el Daario Naharis de Juego de Tronos.

Como curiosidad decir que la actriz que hace de Theo, siempre con sus manos enguantadas, es la mujer de Mike Flanagan y de hecho aparece en casi todas sus películas.

Por otro lado, el actor que hace del padre de la familia en el pasado, es encarnado por Henry Thomas, el niño Elliot con el que disfrutamos en la mítica peli E.T.

Pero para mí la verdadera sensación de la serie es precisamente Nell, el personaje del que hablamos antes y que crea un historia inolvidable. Si quieres saber más sobre la actriz Victoria Pedretti, que encarna a Nell, no te pierdas nuestro monográfico sobre ella haciendo clic en el enlace.

De hecho, los mejores momentos de la serie son los que se centran en las historias de los hermanos mellizos, es cuando la serie gana en profundidad y en interés. Por ello, los episodios en los que tenemos a cada uno como protagonistas son los más importantes, los que marcan el cénit de la narración, porque en realidad, después de estos episodios la serie va perdiendo fuelle, hasta terminar en un final que me temo no convence a nadie.

Pese a los sustos, el montaje maravilloso, las actuaciones, las distintas tramas o el final; La maldición de Hill House es una intensa -y por qué no bonita- reflexión sobre la muerte, sobre la forma en que cada uno nos enfrentamos a ella, y como los traumas que vivimos de pequeños nos pueden marcar para toda la vida. Una serie imprescindible y 100% recomendable.

Pero hay más lecturas, es una buena reflexión sobre la educación, pues no parece que esos niños hayan sido bien educados intentando alejarlos de la realidad del mundo en una casa aislada y perdida de la mano de Dios. Los niños de la familia Crane no saben enfrentarse al mundo real, nunca han lidiado con problemas y con la fatalidad de la vida.

Por eso, muchos psicólogos piensan que cada personaje representa alguno de los estados con los que los seres humanos nos enfretamos a las cosas, concretamente a las maas noticias. Ya sabes, aquello de: negación, rabia, aceptación y demás. En definitiva, son múltiples las capas que la serie esconde y el espectador tendrá que jugar a ir encontrándolas como si de una muñeca matrioska se tratara.

la maldición de Hill House

El final de la serie

Mucho se ha hablado sobre el final de la serie, y en Internet encontrarás miles de artículos y vídeos explicando el desenlace, que a mi entender no merece una explicación extensa -como sí solemos hacer con otras series- porque todo queda bastante claro.

Lo que sí es cierto, es que como decía antes, creo que es un final que no contenta a nadie ; porque muchos esperábamos un final a la altura de lo que habíamos visto. En conclusión, Flanagan opta por un desenlace fácil, casi que diría al más puro estilo happy ending, y los que hemos visto muchas pelis de terror sabemos que este tipo de historias, al final nunca acaban bien.

Prueba de ello es que desde que concluyó la serie, el director ha tenido que realizar varias entrevistas para, en cierto modo, excusarse y explicar por qué ha optado por un final tan feliz.

Según sus palabras, la familia Crane había sufrido demasiado, y se merecía un final tranquilo y apacible, para dejar buen sabor de boca al espectador.

fantasmas ocultos en Hill House

Pero imagina si el final hubiera supuesto una vuelta de tuerca espectacular o hubiera sido realmente fatídico. O mejor aún, si nos hubiera dejado las puertas abiertas a continuar con la historia en una nueva temporada centrada en la familia Crane, a modo de cliffhanger. En este caso, seguro que sería recordado por mucho tiempo y haría de Hill House una de las mejores series de la década.

De hecho, Flanagan especula con que en un principio barajaron un final distinto que diera pie a una nueva temporada, pero finalmente lo descartó porque creía que la historia merecía ser cerrada. Pero tranquilos, Netflix no es tan tonta como para matar a su nueva gallina de los huevos de oro, y todo parece apuntar a que la serie continuará en forma de antología, con una nueva historia y nuevos personajes. Algo muy de moda últimamente y que imitaría el estilo de True detective o Fargo, por citar algunas.

Aunque para terminar apuntaré a que el desenlace de la habitación roja, no deja de ser impactante y por fin desgrana las múltiples capas que vamos encontrando en la serie a lo largo de los episodios.

La habitación roja es el lugar en el que se materializan los traumas de cada uno de los personajes, respecto a lo acontecido con el asesinato cometido por la madre y el té envenenado. Para un niño, la habitación roja se convierte en un lugar de juegos, para otro una sala de lectura, o para otro incluso, tenía forma de casa de árbol. Una lectura bastante poética e intimista que sí que me gustó mucho.

Como curiosidades, decir que el Creepy Pasta de los mentideros catódicos está lleno de teorías sobre si la serie está basada en hechos reales, que si realmente existió una casa encantada plagada de fantasmas y cosas por el estilo. Ya os adelantó que parece que algo de verdad sí que hay detrás de la historia, pero dejo a la voluntad de cada uno el que investiguéis en Internet todas las teorías fan, a mí, por favor no me las contéis.

La maldición de Hill House Filmaffinity: 7.7

La maldición de Hill House IMDB: 8.8

3 Comentarios

  1. Sencillamente excelente. Hacía rato que una serie no me enganchaba tanto. Además de tentarme a dormir con la luz encendida…

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