Análisis de Banshee

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Banshee y la lucha constante contra el tópico

Ya son numerosas las veces que he tenido que escuchar o leer en blogs sentencias del tipo: “Yo miro Banshee para desconectar”, o bien: “Banshee es una de esas series palomiteras, que cumplen bien su cometido, pero nunca será una gran serie” o la madre de las falsedades sobre esta joya: “Banshee es sólo sexo y violencia”. Mentira. Banshee es mucho más que eso y me siento en mí deber defenderla ante los tópicos.

Banshee es una serie americana que pertenece a una cadena con poco recorrido en el mundo de las series: Cinemax. Sin embargo, la cadena goza con el título de ser “hermana pequeña” de la HBO, calificación que le da bastante “caché”. En España podemos seguir la serie por Canal +. Los productores ejecutivos ya deberían ser una razón de peso para que dejaras de leer y te pusieras con elprimer capítulo: Greg Yaitanes, que ha dirigido capítulos de Lost, House o Damages y el gran Alan-Ball, productor de True Blood o de Six Feet Under.

Análisis de la serie Banshee
Banshee da nombre al pueblo Amish de Pennsylvania donde llegamos a través de su protagonista, interpretado brillantemente por Antony Starr (había tenido un papel principal en la serie Outrageous Fortune). Curiosamente, el nombre del protagonista no se sabe. La serie lo esconde a los espectadores con misterio y a lo largo de las tres temporadas de vida que tiene la serie aún no se conoce. La razón primordial de que esto sea viable es porque después de pasar quince años en prisión, el ex convicto llega a Banshee y suplanta, de rebote, la identidad del nuevo sheriff del pueblo, Lucas Hood. Así lo conocen los otros personajes de la serie y, a partir de este momento, los espectadores.

Con la placa de sheriff colgada de la camisa, Lucas Hood se instala en el pueblo para solucionar varios temas turbios de su pasado. Al mismo tiempo, procura que no salga a la luz su mentira e imparte su propia manera de hacer justicia, muchas veces con exceso de violencia y saltándose continuamente el protocolo. En este aspecto la serie recuerda a Sons Of Anarchy o The Shield, dos series que trataban el tema de la justicia desde un punto de vista políticamente incorrecto pero a la vez muy efectivo.

Una de las razones por la cual Banshee no es “una serie más” es por el gran papel que desempeñán los secundarios. Todos ellos tienen una personalidad muy fuerte y peculiar que hace que no decaiga el nivel en ninguno de los diferentes escenarios que nos presentan. Encontramos personajes como Carrie (o Ana), la principal razón por la que Hood recala en el pueblo, es una ex – criminal que decidió instalarse en Banshee para empezar su nueva vida, de la mano de su marido Gordon Hopewell y sus hijos, Deva y Max.

El peculiar y siempre malhumorado Job, compañero y amigo de Lucas, es el mejor y más buscado hacker del mundo. Frankie Faison (The Wire) interpreta a Sugar Bates, ex campeón de boxeo y ex convicto, es el “ángel de la guarda” de Hood desde el momento que llega al pueblo. Le da comida, un sitio donde vivir y, sobretodo, whisky del bueno. No puedo despedirme de los secundarios sin antes citar al infalible Kai Proctor, extorsionador por excelencia del pueblo, lleva un negocio de carne como tapadera de sus actividades ilegales, como el tráfico de drogas. Durante toda la serie gozamos de una relación amor/odio entre Kai y Hood, que nos regala grandes momentos.

Otra de las razones por la que debes ver Banshee es por la variedad de registros en los que se desliza la serie y por la cantidad y temeridad de villanos con los que se tiene que enfrentar Hood a lo largo de la serie. En Banshee podemos distinguir entre los Amish de la familia Proctor, los indios Kinaho presididos por los Longshadow o la hermandad Aria. A parte de lidiar con los problemas que le representan los habitantes del pueblo, Hood deberá escapar de la persecución a la que es sometido por parte de Rabbit, el villano por excelencia de la primera temporada, jefe de la banda criminal por la que “trabajaba” Hood antes de ingresar en prisión.

Por esas y por muchas otras razones os animo a que sigáis este pedazo de serie. Cómo curiosidad: Banshee es el nombre que recibían en la antigüedad unas almas irlandesas que aparecían para anunciar la muerte. Al enterarme de ese dato pensé que el nombre le iba a la serie como anillo al dedo. De verdad, dejad lo que estéis haciendo y miraros el primer capítulo. Eso sí, no me hago responsable de qué después de llegar a Banshee no podáis escapar de ella.

 

 

Des de 1992. Economista. Seriéfilo. Larga vida a W.W. Podeis seguirme en mi twitter: @jaume5carbo

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