Crítica temporada 2 True Detective

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Primeras Impresiones de la segunda True Detective

Como diría el mítico Doctor House, hoy vamos a jugar a un concurso de obviedades. Y es que maníacos, la temporada 2 de True Detective, no es la primera temporada de la serie.

Ya lo sabíamos, que no se parecería en nada, que serían personajes y actores distintos, e incluso que no sería la misma canción de presentación. Eso sí que nos ha dolido muchos, la canción de la primera temporada ha sido sustituida por el genial Leonard Cohen, pero ni con esas tampoco la canción está a la altura de la primera, aunque se sigue apostando por una creatividad gráfica similar.

Pero una vez superado ese trauma inicial, la temporada 2 de True Detective, sigue manteniendo el pulso con el espectador, y sin tener la brillantez de la primera es una serie magnífica al alcance de muy pocas actualmente.

Y es que superadas las diferencias, las similitudes son muchas. De nuevo encontramos unos personajes completamente atormentados, que deambulan por una ciudad y un entorno que los atrapa y los engulle poco a poco, es precisamente ese entorno el que los lleva a tomar las decisiones que toman y el que los empuja hacia una catársis motivadora, que a buen seguro será sorprendente al final de la temporada.

Se ha necesitado nada más y nada menos que cuatro personajes para poder intentar olvidar a los ya míticos, Matthew McConaughey y Woody Harrelson (Rust y Marty). Lo que al principio parecía un cast lleno de grietas, se está confirmando como un elenco lleno de calidad y al que se le cae la brillantez de los bolsillos.

Impresionantes los actores que contaban con menos papeletas para destacar, todo un acierto Rachel McAdams y sobre todo Taylor Kitsch que con su mirada extraviada de tipo duro se está comiendo cada escena que comparte con sus compañeros.

Colin Farrell, comenzó dubitativo, pero tras varios episodios saca a relucir el gran actor que lleva dentro, es el nuevo McConaughey de esta temporada, el personaje central sobre el que recae toda la responsabilidad y está sabiéndola llevar a la perfección.

Del que menos esperaba yo personalmente era de Vince Vaughn, el único que no encarna a un detective, sino a un mafioso, y está desplegando un personaje genial, lleno de aristas interpretativas que se pliegan en función de la trama y las exigencias del guión.

Tras unos primeros episodios un tanto descafeinados, en el cuarto episodio por fin llegamos a ese climax narrativo que hace saltar la trama por los aires, para regocijo de los maníacos de la serie. Ese tiroteo que marca un antes y un después en la historia y que parte en dos, casi de forma literal, a la serie, provocando varios meses de diferencia en la línea temporal.

Ahora sí, nuestros cuatro personajes, están condenados a entenderse y los vamos a ver trabajar fuera de la ley, exigidos por unas motivaciones con las que buscan llegar a su Itaca particular (normalmente la familia) y que sacarán las virtudes (y defectos) de cada uno al máximo. Ahora sí estamos en True Detective en estado puro.

Nic Pizzolatto es un experto en mostrar a unos personajes desesperados que son llevados al límite de sus posibilidades. No es una historia de policías al uso, es una historia de anti héroes cargados de defectos que luchan por hacer algo bien en sus vidas, aunque sea por una vez.

Y si para ello, tienen que trabajar juntos y cargarse de alcohol y drogas lo harán. Y si tienen que encontrar lugares comunes con un mafioso venido a menos con demasiada moralidad, con una detective a la que le van los fetiches sexuales y que se rige por una especie de código samurai (no paséis por alto los misteriosos cuchillos de los que siempre habla, o los manuales de sobremesa sobre la cultura samurai que siempre tiene desperdigados por su casa), con un detective desubicado y adicto al sexo, completamente fuera de lugar tras la guerra de Irak o a un detective violento que se ha arrimado demasiado a aquellos que pretende capturar, lo harán.

Y creedme Pizzolatto lo conseguirá, creará un hilo conductor, casi sin darnos cuenta. Un leitmotiv que ubique a todos los personajes en una misma escena mientras los tonos ocre de las carreteras por las que deambula la sangre de una ciudad perdida desde hace mucho tiempo, irá tragándose a todos y cada uno de ellos.

Community Manager y Responsable en Marketing online. Licienciado en "Administración y Dirección de empresas" y en "Publicidad y RRPP" por la Universidad de Murcia. Máster sobre Marketing online en la Escuela Europea de Negocios. Apasionado del marketing, puedes seguirme en los blogs que administro. Sobre series de tv (SerieManiac.com) y fotografía (Atravesdemiespejo.com). Aficionado a la fotografía, las series de televisión extranjeras y al cine. Actualmente inmerso en una novela que estoy escribiendo. He disfrutado viviendo un tiempo en países como Australia, Irlanda, Inglaterra o Dinamarca.

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