Crítica temporada final Wilfred

2

Opinión y análisis del final de Wilfred

La semana pasada se emitieron los dos últimos capítulos de Wilfred. Esta pequeña maravilla la conocí hace un año y sin embargo desde el capítulo uno me enganchó. Harta de las típicas comedias románticas o las famosas sit-com, Wilfred se convertía en un soplo de aire fresco en mi vida seriéfila.

Una serie distinta, con un argumento innovador (aunque cabe decir que es el remake del Wilfred original que es australiano) que rompía con todos los estereotipos y todas las expectativas. Y justo así ha sido su final.

Crítica-TemporadaFinal-Wilfred

Wilfred se estrenó en 2011 y desde su primer capítulo dejaba claro que no era una serie más. Solo había que leer el nombre de su productor ejecutivo, David Zuckerman (Family Guy, American Dad, etc.) para tener las risas aseguradas.

Un capítulo inicial que mostró a un Elijah Wood espléndido en su papel de Ryan, un abogado que sufre una crisis nerviosa e intenta suicidarse. Sin embargo no conseguirá el propósito de acabar con su vida y al día siguiente su atractiva vecina de la que está enamorado, Jenna (Fiona Gubelmann) le pide que cuide a su perro WilfredPero Ryan verá a Wilfred como a un hombre ataviado con un traje de perro. Muy digna de mención es la actuación de Jason Gann en su papel de Wilfred, al que también interpretó en la versión australiana y que ha dejado claro su gran nivel como actor. A partir de aquí se establecerá una profunda y extraña relación de amistad entre el abogado y el perro que parece divertida pero a la vez auto-destructiva para el primero que no deja de meterse en problemas por culpa de Wilfred.

Así transcurren dos geniales primeras temporadas, entre risas con un perro que fuma marihuana y que tiene una extraña relación amorosa-sexual con un “Oso” de peluche; y Ryan que trata de hacerse un hueco en el mundo, superando sus propias inseguridades y al fin y al cabo que trata de vivir.

Pero, ¿Qué es Wilfred?

A partir de la tercera temporada comenzaron a plantearse las grandes preguntas sobre la verdadera identidad o concepto de Wilfred. ¿Qué es Wilfred? Se planteó desde un alien en un disfraz de perro,  hasta la reencarnación del perro que tenía Ryan de pequeño, pasando por una alucinación. Decenas de teorías salieron a la luz cuando la trama incluyó la secta del Rebaño del Pastor Gris con sus dos dioses Mataman, el dios perro bueno y Krungle, el dios perro maligno.

Debo admitir que llegados a este punto yo sencillamente pensaba que Ryan estaba loco, al igual que su madre ingresada en un psiquiátrico (la cual en un capítulo también ve a una gata como si fuese una mujer con un disfraz) y que todo aquello de los aliens y las reencarnaciones me quedaba grande.

Es en esta cuarta temporada cuando la que empezó como una comedia sin más se volvió casi un thriller oscuro cuyo principal propósito consistía en que Ryan averiguase la verdad sobre Wilfred. El suspense se hizo el protagonista solo intercalándose en ciertos momentos con algunas bromas sobre los hábitos alimenticios o sexuales de Wilfred. Aún así la serie seguía llamándome, desde un punto de vista totalmente nuevo, ahora ya necesitaba tanto como Ryan saber que era Wilfred, pero sin olvidar lo que pasaba alrededor de la vida del abogado, que no era poco.

La respuesta final

Justo en el episodio de la semana previa al gran final descubrimos una trágica noticia, Wilfred tenía cáncer de pulmón en estado 4 y se moría. Debo admitir que al oír la noticia no me podía creer que ese fuera el final y la emoción me embargó, con una pequeña lagrimíta. Sin embargo la felicidad tan buscada por Ryan y que Wilfred (como dios Mataman que decía ser) juraba que le iba a proporcionar llegó, Jenna y Ryan tras la devastadora noticia acaban acostándose juntos e iniciando una “relación”, se quieren.

El doble capítulo con el que concluía la serie empezaba fuerte, con una frase (como empiezan todos los capítulos) de Doctor Who: “La resistencia es inutil” Resistencia era el título del primero de los dos capítulos y los espectadores podíamos hacernos una idea de a que se refería.

En este capítulo vemos a Wilfred en sus últimos momentos, con un Ryan que no deja de apoyar a Jenna que confiesa que con él “no tiene que llevar ninguna máscara” como le ocurría con su ex-marido Drew (Chris Klein). Se convierte así el inicio de este capítulo en una perfecta metáfora de Wilfred como unión y surgimiento del amor de Jenna y Ryan. La competición además entre Wilfred y el perro del nuevo novio de la madre de Ryan, el Dr. Cahill, por ver cual de los dos daba más pena, entre patas amputadas y cáncer marca el humor negro clave del capítulo. Pero hasta aquí la felicidad.

El Dr. Cahill sugiere la medicina alternativa para Wilfred, pues a su perro le ha ido bien, Jenna se niega a aferrarse a cualquier esperanza mientras que Ryan no puede aceptar la realidad. Empiezan los roces entre ambos que empeoraran por la llegada de Drew para preocuparse por el can. Wilfred en su posición de dios perro bueno intentará empeorar la relación de Jenna y Drew sin darse cuenta que solo la mejora. Tras esto Wilfred sufre un colapso, el definitivo ya, el veterinario le seda y Jenna se marcha a llorar. Ryan se reniega a irse y pasa con él los últimos momentos del perro. Aquí se marca la ruptura con el espectador y Ryan, cuando Wilfred finalmente muere y se nos muestra como lo que siempre fue, un perro. Lo confieso, algo dentro de mi se rompió al ver esa imagen.

Crítica-Temporada-Final-Wilfred

Y por si no teníamos suficiente sufrimiento con todo esto, resulta que Drew le trae un perrito nuevo a Jenna, un cachorro. Ryan se queda sorprendido y Jenna dice lo que nos tememos, vuelve con su ex-marido, pero por primera vez Ryan no se calla y le dice lo que muchos pensamos. Jenna escoge el camino fácil, las apariencias y la terrible máscara que muchos llevan en la sociedad de hoy en día en lugar de VIVIR con mayúsculas, de buscar su auténtica felicidad y en definitiva tomar riesgos.

Felicidad ese es el título del último capítulo y no nos sorprende que sea justo igual que el primero que dio inicio a la serie, ahora se cierra un ciclo. Pero sí nos sorprende el inicio del capítulo, exactamente igual que el primero, con Ryan escribiendo su nota de suicidio y tomándose un bote de pastillas en un batido (aunque esto sería digno de un debate extenso, esta vez las pastillas no son un placebo de su hermana, ¿murió finalmente Ryan? Un solo sorbo al batido hubiera bastado y muchos sugieren esta teoría). Pero tras el primer sorbo la madre de Ryan llega y nos da una de las frases de la serie “Hay gente que cree que son los animales los que nos eligen. Entran en nuestras vidas cuando más los necesitamos, y nos ayudan a encontrar un camino hacia la felicidad. Y cuando mueren, no se van de verdad, solo están con otro”

Tras esta declaración Ryan pregunta a su madre por el culto del Rebaño del Pastor Gris y aquí es cuando se comienza a desengranar todo. La madre de Ryan tras el nacimiento de su primera hija empezó a notar que no encajaba en la nueva vida de su marido, aquí conoció a un hombre Charles que decía que le proporcionaría la felicidad inimaginable y así ella con su pequeña se fueron con él. La comunidad de Charles fue cogiendo tintes de secta y entre rituales de carnalidad Charles y la madre de Ryan, engendran al propio Ryan al que toda la secta consideraba como “El Elegido”. Esta consideración, con la sobreprotección que conllevaba hizo que la madre de Ryan sintiese miedo y volviese con su antiguo marido que adoptó a Ryan como suyo propio tras la encarcelación de Charles y el fin de la secta.

Pero aquí no acaban las sorpresas, Ryan vuelve al granero que veiamos al principio de la temporada y se encuentra con su padre (que según su madre había muerto en la cárcel). Máxima sorpresa aquí al ver que el actor elegido Crítica-Temporada-Final-Wilfred-TobinBellpara interpretar a tan mítica figura es Tobin Bell (Jigsaw para los fans del terror) que en su corta aparición le cuenta a Ryan todo lo que en gran medida necesitamos saber, él creía todo lo que decía cuando la secta existía. Le enseña un álbum de fotos a Ryan donde se ve a él mismo de pequeño y una foto con un hombre Richard, que hacía de Mataman en los rituales y que era aquel que Ryan veía como Wilfred.

Ya están todas las cartas sobre la mesa, Wilfred como tal es una proyección de la propia locura de Ryan (al final no estaba yo tan equivocada con mi planteamiento en la temporada anterior), no hay ningún dios, ni ningún Elegido. Se van viendo varias escenas de temporadas anteriores, (como aquella en la que Wilfred provocaba que Ryan metiese su cabeza en el inodoro) como realmente fueron, con un perro al lado y siendo Ryan el que provocaba todo. Esto no descarta que muchas acciones de las que vimos durante las cuatro temporadas las hiciese el propio perro pues algunas solo podía hacerlas este.

Las últimas escenas las recuerdo con los pelos de punta, haciéndome reflexionar sobre todo lo que había visto anteriormente. Ryan está en la playa y ve de nuevo a Wilfred, pero esta vez ya consciente de su locura, consigue controlarla. Esta locura le proporciona una estabilidad necesaria para su propia existencia, y así acuerda con Wilfred que este seguirá a su lado pero que cuando Ryan lo requiera, Wilfred se irá y le dejará espacio momentáneo.

Un final alejado de todos los estereotipos como ya dije al principio que era esta serie. La felicidad de Ryan no se encontraba en Jenna, ni en su familia, trabajo o cualquier otra cosa externa sino en sí mismo. Wilfred nos ha enseñado durante cuatro años el camino a la felicidad, con los pasos necesarios en el título de cada uno de sus episodios: felicidad, confianza, temor, aceptación, etc. (Podéis ver la lista completa de los títulos aquí). Y es que tal y como dice la frase inicial del capítulo: La felicidad no depende de cosas externas, sino del modo en que las vemos” Leo Tolstoy

Hasta siempre Wilfred, gracias por hacernos reír pero sobre todo por enseñarnos a aceptarnos a nosotros mismos para alcanzar la felicidad.

Crítica-Temporada-Final-Wilfred-Happiness

Estudiante de Historia. Con las manos en el teclado y los ojos en la pantalla. Seriéfila empedernida y amante de la literatura. De vez en cuando, escribo cosas.

Discussion2 comentarios

  1. Buena nota, como bien dices, Wilfred es una serie atipica que reflexiona sobre el interior humano en busca de la felicidad…. Al final Ryan se queda como al principio pero con una creación de su mente que le ayudará a tapar el vacio de soledad, una serie más real y honesta de lo que se piensa pues cada ser humano tiene sus personalidades, esto es muy normal, pero casi nadie quiere hablar de ello por considerarlo anormal, hasta que provoca desequilibrio en la vida…. De reflexionar, controlar y encauzar nuestras locuras jejeje…

Leave A Reply